Comienza a hacer calor, aumentan las salidas y el verano se acerca, es importante mantener la insulina a la temperatura adecuada para mantener sus propiedades y así evitar sustos.

La insulina si no está en uso hay que mantenerla en la nevera entre 2º- 8º C alejada del elemento refrigerador (por riesgo de congelación). El bolígrafo de insulina que está en uso puede conservarse fuera de la nevera por debajo de los 30ºC siempre y cuando no le de la luz directa del sol ni esté al lado de una fuente de calor.

Mucha gente pregunta si es necesario llevar el bolígrafo de insulina en uso en carteras isotérmicas o en neveras mientras estamos en la calle, si vamos a pasar el día fuera y  a estar horas al sol y a más de 30ºC mi recomendación es sí, si hay que protegerlos del calor.

Si es solo para salir y volver a entrar, en trayectos cortos o temperaturas inferiores a 30ºC no es necesario.

Con el tema de la bomba de insulina mi recomendación es cambiar el reservorio, quede la cantidad de insulina que quede, máximo cada 72 horas y si hace mucho mucho calor cada 48 h, (aquí en Cartagena en verano superamos los 30º con facilidad), ya que con el calor corporal y el ambiental la insulina puede deteriorarse antes.

Si te sobra mucha insulina llena menos el reservorio para que en el próximo cambio se deseche menos cantidad.

¿Qué nos puede ayudar para mantener la insulina en condiciones óptimas?

Existen CARTERAS DE FRIO (las podéis encontrar en las asociaciones de personas con diabetes o aquí ) que permiten mantener la temperatura de la insulina en una franja de temperatura adecuada 16-26ºC para la insulina.

Estas carteras llevan una especie de cristales de gel que, al sumergirla en agua, tras 15 minutos se activan y pueden mantener la temperatura de insulina entre ese margen durante mas de  24 horas, el gel se vuelve a activar volviéndolo mojar.

Podemos encontrar también Tapón enfriador insulina VIVI CAP® (podéis conseguirlo aquí) es un capuchón que sustituye al del bolígrafo de insulina que mantiene la insulina por debajo de 29º. Su forma de actuar es doble por el material aislante del exterior y el producto interior que permite mantener la temperatura durante 12 h y que se recarga tras estar 1 h en la nevera o 5 h en ambiente fresco.

Cada tipo de bolígrafo de insulina lleva su dispositivo correspondiente con el consiguiente gasto y el producto una vida de un año.

Existe un Sensor de temperatura MEDANGEL ONE®( podéis encontrarlo aquí ) que se introduce en la cartera y la nevera donde llevemos la insulina que monitoriza a través de una app la temperatura a la que se encuentra la insulina, incluso activar una alarma si la temperatura supera los límites tanto por abajo como por arriba, funciona con una pila de botón por lo que al recambiarse puede seguir utilizándose el dispositivo.

Uséis el dispositivo que uséis para proteger del calor o del frío la insulina tened en cuanta estos consejos:

• No dejar la insulina en el interior de un coche aparcado, ya que la temperatura que puede alcanzar el coche puede ser muy superior a 30ºC y si está al sol mucho más.

• Si viajas en avión, la insulina en el equipaje de mano, ya que en la maleta facturada que va a la bodega puede pasar que la insulina se congele y pierda sus propiedades ya que la temperatura que hay en altitud de vuelo es mucho menor que en superficie terrestre.

• Un bolígrafo de insulina hay que desecharlo pasados 28 días si ha estado fuera de la nevera.

• Recodad que inyectar insulina refrigerada sin atemperar puede ser doloroso.

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